Christopher Coutanceau et Nicolas Brossard

Christopher Coutanceau La Rochelle

Génesis

En el principio, estaba el Océano. Fue el primer personaje de la epopeya de Christopher Coutanceau en La Rochelle. Después, llegaron Richard y Maryse Coutanceau, una pareja de restauradores que recuperó la antigua pérgola de la Concurrence, la cual se convertiría rápidamente en un trampolín lleno de posibilidades.

Abierto en 1984, el restaurante consiguió dos estrellas Michelin dos años más tarde, una proeza y una premonición de lo que estaba por llegar. En 1988, la Casa se convirtió en miembro de Relais & Châteaux. En 2002, Christopher Coutanceau se unió a su padre como chef de cocina y, en 2003, Nicolas Brossard hizo lo propio como chef sumiller.

La confluencia de estos dos hombres parecía predestinada. Cuando Richard y Maryse Coutanceau pasaron el relevo en 2007, Christopher Coutanceau y Nicolas Brossard se asociaron de forma natural para comprar el restaurante y seguir escribiendo su historia juntos, una historia elegante y palpitante, inspiradora y comprometida, tan apasionante como ellos mismos.

Historia

El entusiasmo por llevar su Casa hasta lo más alto llevó a Christopher Coutanceau y a Nicolas Brossard a unirse a Les Grandes Tables du Monde en 2013. Cada día es un nuevo pretexto para alcanzar la excelencia, tanto en la sala como en la cocina.

Su deseo se ve reflejado en la nueva sala del restaurante, completamente rediseñada en 2017 desde el suelo hasta el techo para así transmitir el universo marino que impregna su día a día.

Tras lograr el premio de la gastronomía sostenible en 2019, el restaurante Christopher Coutanceau fue recompensado con tres estrellas de la Guía Michelin en 2020 y, después, con la Estrella Verde, unas distinciones que subrayan la excelencia cotidiana de los equipos, así como una visión responsable y comprometida de la gastronomía.

La Yole de Chris, abierta en 2018, y La Villa Grand Voile, inaugurada en 2020, completan la experiencia rochelesa imaginada por Christopher Coutanceau y Nicolas Brossard junto con sus respectivas esposas: Alice Coutanceau, a cargo de las relaciones públicas, y Caroline Brossard, en la dirección del hotel.

Una experiencia inmersiva total de la que no se sale nunca sin haber disfrutado de nuevas emociones.

Christopher Coutanceau La Rochelle
Christopher Coutanceau et Nicolas Brossard
Nicolas Brossard La Rochelle
Christopher Coutanceau et Nicolas Brossard
Christopher Coutanceau La Rochelle

Propietarios

Christopher Coutanceau, pescador-cocinero y copropietario

Hijo del Océano, Christopher Coutanceau nació y creció en La Rochelle, a veces pescando con su abuelo, André, a veces en la cocina con su abuela, Guiguitte, para preparar la pesca del día del modo más sencillo posible.

Pesca, cocina: la suerte estaba echada. El tamaño de las capturas, la observación de las temporadas del Océano, el respeto por los recursos marinos, la navegación... Los asimiló sin darse cuenta, con la candidez de la infancia.

La pasión se transmite de una generación a otra igual que se pasa el testigo.

Después de formarse junto a las mejores espadas de la gastronomía (Michel Guérard en Eugénie-les-Bains, Ferran Adrià en El Bulli, Joël Robuchon en Le Laurent de París), Christopher Coutanceau empezó a navegar en solitario abriendo su propio restaurante en La Rochelle en el año 2000. A partir de 2002, primero junto a su padre y, después, desde 2007, con Nicolas Brossard, dirige el Restaurant Christopher Coutanceau con la dedicación ejemplar de los pilotos al mando.

En cuanto puede, el chef sigue evadiéndose en el Océano, su amigo más fiel.

Defensor de la pesca artesanal razonada que protege los recursos, Christopher Coutanceau ha convertido sus convicciones sostenibles en el motor de una cocina yodada y delicada que se alimenta cada mañana con los tesoros de la lonja de La Rochelle.

Christopher Coutanceau La Rochelle

Nicolas Brossard, amo de casa y copropietario

Cuando los sueños de infancia se hacen realidad, es fácil ver un guiño del destino. Ya desde la infancia, Nicolas Brossard, oriundo de Romorantin, quería ser sumiller.

Se forma y logra entrar rápidamente en establecimientos de gran prestigio como chef sumiller: Lucas Carton con Alain Senderens, la Réserve de Beaulieu y el Louis XV de Alain Ducasse en Mónaco.

En 2003, mientras buscaba un lugar en el que sentirse como en casa, conoció a Richard y Maryse Coutanceau. El azar no existe.

En 2007, se asoció con Christopher Coutanceau. El maître de la Casa vela por que la excelencia marque cada momento con el vehemente deseo de ofrecer ensueño y placer.

Y nada le gusta más que narrar los vinos y la historia de aquellos que los elaboran, así como ponerse al servicio de los clientes con atención, dedicación y una cercanía elegante, cuyo secreto cultiva con esmero.

Guardián de la bodega de Restaurant Christopher Coutanceau, formada por más de 22 000 botellas y 2400 referencias, busca transmitir felicidad incluso a través de las copas.

Nicolas Brossard La Rochelle

Aunque los dos maîtres de a bordo tienen personalidades diferentes, comparten el mismo gusto por la perfección y son tan inseparables como complementarios. Gracias al hotel La Villa Grand Voile, pueden acoger a sus clientes en su propia Casa en La Rochelle.

Socios

Stéphane Boutin, pescadero en el puerto pesquero de La Rochelle
Cédric Fortunier, productor de sal y jardinero marino en Saint-Clément-des-Baleines (Île de Ré)
Régis Mesnier, truficultor en Charente
Mathieu Duportal, productor de sal en La Flotte (Île de Ré)

Más que socios, son los representantes de la filosofía de Christopher Coutanceau y Nicolas Brossard en las salinas, en el puerto pesquero de La Rochelle, en los bosques de trufas. Unos representantes que ejercen de intermediarios entre el restaurador y la naturaleza, unos representantes vitales a la hora de imprimir en los platos la fuerza de la región de Charente-Maritime. Artesanos consumados, nuestros socios son los primeros eslabones de una sólida cadena de valores.